Waldo de los Ríos: ¿Beethoven superstar?

Waldo de los Ríos

“Rescatar” el autor de una obra musical espectacular es una cosa.

En el caso de Waldo de los Ríos, malogrado en el clímax de una alucinante carrera es otra.

Es bajarlo del espacio extraterrestre a la tierra  y explicarlo como un mega artista

El libro Desafiando al Olvido. Waldo de los Ríos. La biografía. (Rocaeditorial) es a su vez otra  proeza que  lo intenta.

Miguel Fernández con su biografía de Waldo de los Ríos brinda el néctar creativo de  quien trajo a las audiencias populares regalos regios, de estirpe inolvidable, pero olvidados por las mayorías.

Desde el 29 de marzo está disponibleen e-book y se espera por el control de la pandemia de coronavirus para distribuir los libros físicos.

Waldo de los Ríos, Oda a la Alegría

Es básicamente la historia de uno de los compositores más trascendentales del siglo XX en España.

La biografía escrita por Miguel Fernández trata de intepretar al fenómeno cultural de obtener oro con la música que nunca envejece.

El arreglo a Oda a la Alegría del argentino nacido en 1934 fue un disco que alcanzó el éxito en Estados Unidos, Alemania y Canadá.  Y después en todas partes.

El periodista y escritor español Fernández trata de buscar las líneas y describir las vías que descifren la vida artística de Osvaldo Nicolás Ferraro, más conocido por su nombre artístico Waldo de los Ríos.

De los Ríos dió a las grandes audiencias mundiales dos regalos.

Uno de estos fue en 1970 cuando De los Ríos hizo un arreglo de la “Oda a la alegría” de la Novena sinfonía de Beethoven.

Waldo de los Ríos y Mozart en Pop

En 1971 usó nuevamente su magia para  el arreglo de la Sinfonía n.º 40 de Mozart.

Este album fue grabado con la orquesta Manuel de Falla, y tuvo el número 1 en la lista de éxitos de Holanda y y entró en  los 10 primeros en otros países europeos.

Tuvo la osadía de sin dejar al margen el pop, el rock y la balada de hacer beber de las fuentes clásicas con rango de los inmortales como Beethoven, a los jóvenes de su época.

Con esa creación musical  de estirpe y de novedad más allá de cualquier  muchos en el mundo descubrieron, quizá, que la Música Clásica, así en mayúscula, en la madre de toda la música.

“Escucha hermano la canción de la alegría

el canto alegre del que espera un nuevo día

ven canta, sueña cantando

vive soñando el nuevo sol

en que los hombres volverán a ser hermanos,

ven canta, sueña cantando

vive soñando el nuevo sol

en que los hombres volverán a ser hermanos”·

Pianista, compositor, arreglista y director

Oda a la Alegría, fue escrita por el poeta Friedrich von Schiller en noviembre de 1785.

Beethoven conoció la obra y y la musicalizó. Así fueron los inicios de su Novena y última sinfonía en Re menor, Op. 125 cuyo movimiento final es para coro y solistas

Es histórica. Pasó a ser el Himno Europeo.

De los Ríos fue pianista, compositor, arreglista y director de orquesta. Se suicidó disparándose con una escopeta el 28 de marzo de 1977 en Madrid.

Venía como de una familia musical. Su padre fue músico y su madre Martha de los Ríos,  cantante folclórica.

Al  final de su vida fue víctima de una depresión aguda.

Sólo detras de los Rolling Stones

Pero es su vida la que importa. Fernández explica en su libro cómo De los ríos se convirtió en  una estrella internacional.

Por qué aún muy joven ocupó el número uno de las listas de 12 países.

Y cuál fue el elíxir que usó en la época de oro del rock, para ser en el Reino Unido el número dos, solo por detrás de los Rolling Stones con Oda a la Alegría.

Musicadictus

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