Efecto Mozart: la música beneficia la mente

efecto mozart

Un nuevo análisis sobre el llamado Efecto Mozart apunta a la confirmación de que escuchar alguna de su música de piano puede reducir la frecuencia de los ataques de epilepsia. 

El metanálisis (estudio de estudios) fue difundido en una revista especializada para presentarlo al congreso del European College of Neuropsychopharmacology (ECPN), según NeuroscienceNews.com.

La investigación de los investigadores italianos, doctores Gianluca Sesso y Federico Sicca de la Universidad de Pisa, se centró en una revisión de trabajos anteriores sobre el tema.

Esta línea comenzó a investigarse a partir de la asombrosa observación en 1993 de Rauscher y Shaw, de la Universidad de California, sobre los efectos beneficiosos que provoca en la mente humana escuchar la sonata k 448 de Mozart.

Sin embargo esta afirmación ha sido recibida con mucho escepticismo por científicos y neófitos hasta ahora.

Efecto Mozart sobre sistemas cerebrales

¿Qué característica puede tener la música de Mozart para causar este efecto beneficioso?

Bueno, pues en realidad continúa siendo desconocido.

Sin embargo, el Dr. Sesso considera posible que las sonatas de Mozart tengan estructuras rítmicas distintivas que son particularmente adecuadas para trabajar con la epilepsia porque involucra varios sistemas cerebrales, pero esto debería ser probado.

Lo que sí aseguran los investigadores italianos en su metanálisis es que escuchar a Mozart durante un tiempo puede dar como resultado una reducción media de los ataques epilépticos que oscila entre el 31% y el 66%.

Al mismo tiempo aclaran que esa proporción varía de persona a persona y según el estímulo musical utilizado. 

Sesso explicó también que aunque no es la primera revisión que se hace del efecto de la música de Mozart sobre la epilepsia, las nuevas investigaciones de los últimos años ameritaba dar un paso atrás y mirar el panorama general. 

efecto mozart piano
Foto:  Robert Pastryk (Pixabay)

¿Y es toda la música de Mozart  beneficiosa?

Pues hasta donde se sabe parece que no.

Los estudios originales sobre el efecto Mozart utilizaban la sonata para 2 pianos, K448, y sigue siendo la más utilizada. Algunos estiman que la sonata para piano K545 tiene un efecto similar.

La Sonata para dos pianos en re mayor, K. 448 fue compuesta en 1781 por Wolfgang Amadeus Mozart para tocar con la pianista Josephine von Aurnhammer.

Es una sonata-allegro con tres movimientos 1. Allegro con spirito 2. Andante

y 3. Molto Allegro.

Con menos resonancia en los estudios, la también citada Sonata para piano n.º 16 en do mayor, K. 545 probablemente sea más, también denominada  Sonata Facile o Sonata Semplice.

También la Acroyaly de Yanni

¿Sólo beneficia a la mente la música de Mozart?

Evidentemente el estudio de la influencia de la música en la salud humana aún se debe profundizar y tal vez la respuesta a esta pregunta se podrá dar en el futuro.

Una pista la da un artículo firmado por el Doctor en Medicina J.S. Jenkins en el Journal of the Royal Society of Medicine según el cual la pieza del compositor griego Yanni “Acroyali / Standing In Motion” provoca una reacción similar a la K 448 de Mozart.

Jenkins se refiere a estudios de los investigadores Rauscher, Shaw, and Ky

de la Universidad de California.

Esos reportes consideran que la pieza de Yanni -del álbum “Live in The Acrópolis”- es similar a la K 448 de Mozart en tempo, estructura, melodía y armonía.

Otros estudios descartan cualquier efecto de otros autores como la música minimalista de Philip Glass, el grupo de baile Aqua y piezas de Albinoni y Schubert. 

Controversia aparte, escuchar la sonata K 448 de Mozart es una experiencia placentera… como toda la buena música.

MusicAdictus / Foto principal:  Ivabalk (Pixabay)

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